miércoles, 14 de noviembre de 2007
La cara dulce del arte contemporáneo
Sobre 1 Galería y Rien de Rien

En cuanto a esta tercera foto, decía la placa que aquí tuvo Picasso su primer estudio. Si no me hubiera perdido no lo habría encontrado. Por otro lado, juraría haber leído esto antes en otro sitio peeeero... yo no digo nada.
Me senté de nuevo en el Sacré Coeur. Esta vez, sola, con luz y con menos suerte con la música. En el tramo más bajo de escaleras, una cantante con su... ¿cómo se llama ese aparato que es como un altavoz y reproduce melodías para poder cantar encima? Bueno, con éso pero sin cantar. Micrófono en mano hizo un par de gorgoritos y el resto del rato lo pasó fumando y hablando por teléfono. Toda una entertainer. En el otro tramo de escaleras ya fue más parecido al día que fui con Blanca. Si bien hubo momentos karaoke, pasé un muy buen rato. Cargué pilas. Ahora sabréis por qué:
Mi amigo Juan-Luc

jueves, 8 de noviembre de 2007
París 11
En fin... ¡Me he mudado! Desde la noche del martes 6 de noviembre tengo un nuevo hogar llamado "habitación 506". Es muy maja. Puerta de entrada, a la izquierda el mayor armario empotrado que he tenido en mi vida, a la derecha estantería y el baño más pequeño que he tenido en mi vida (modelo NASA o submarino). A continuación, dormitorio: a la derecha, minicama, a la izquierda, superestantería, en frente, ventana con vistas a un patio interior enorme, un jardín como los que en realidad querríamos tener en el Eixample. A pesar de la desproporción... Un lujillo muy agradable. Ya os pasaré fotos.
Evidentemente, qué ocurre el primer día un lugar nuevo?
1. Tengo la regla. Ya sé que esto es algo privado y a priori innecesario pero entenderéis que es un handicap cuando te levantas a las 9, te preparas para la ducha sagrada y... tachán! han cortado el agua. Y lo más irritante es que yo lo sabía pero no me acordé...
2. Desayuno. No hay desayuno pero es que además no me lo han guardado. Miro a la mujer. Una argelina con un salero increible. Le explico... soy nueva, no me entero, pensé que lo guardaban, ayer terminé tarde la mudanza... (Sonrisa, sonrisa...). "Bueno, tengo un poco de pan". Yo: gracias!!! Me siento a comer pan. "Toma, quieres mermelada???"Yo: Gracias!!! Saqueo tímidamente la caja. Al cabo de un rato. "Bueno, ¡¿y no tomas leche, ni café, ni té...?!" Yo: normalmente, leche, pero al ver que está todo recogido... "Voilà, lait!!" Y ahí charlamos un buen rato sobre Barcelona y Argelia.
3. Noche, wifi. No hay wifi. No tenemos para todos. Somos demasiados freaks que queremos estar online y hablar con nuestra gente. Demasiada gente que quiere actualizar el blog, buscar información sobre los sitios donde quiere trabajar. Y digo yo, criticando por criticar... Los que están en el sofá viendo el partido de fútbol, necesitan tener el portátil encendido viendo la versión B del mismo partido?
4. Cena. El guarda va a un armario, coge unas llaves para abrir otro armario y coger otras llaves para abrir una puerta a la que solo pueden acceder "ellos". De ahí sale mi cena en una bolsa con el papel en el que yo había seleccionado un menú que no entendía pero que casualmente era verdura. Perfecto. Así pues, sí hay cena. Pero no hay platos, ni cubiertos. A una chica que está detrás de la barra le pido platos y cubiertos. Me los deja y cuando ya estoy a media cena me doy cuenta de que es española y no trabaja ahí sino que es una stagiere más (como yo), así que los platos son de hecho suyos. Me disculpo, nos reímos y le devuelvo los platos. Se llama Ana y es abogada. También conocí a Erion, un chico albanés muy majo. Es informático y fue él quien decidió que posiblemente el WiFi no funcionaba porque había demasiada gente conectada. Pero al menos me reí un rato antes de irme a dormir. Incluso hablamos de máquinas de Turing (http://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A1quina_de_Turing). ¿Qué iban a tener en común si no un informático y una filósofa?
Fin por hoy :-)
lunes, 5 de noviembre de 2007
Beaubourg
De vuelta al inicio
No había que explicar la habitación sino mostrarla. Así pues, ese primer intento de dibujar mi habitación mostrando la cama, las estanterías y la ventana no era más que un plano de arquitectura frustrado o, mejor dicho, un alzado lleno de desproporciones que habrían carecido de importancia si a cambio se hubiera mostrado la luz, la amplitud y la calidad del espacio. Ahí es donde creo que queremos llegar. La cantidad de espacio, no, la calidad. Explicar, no, mostrar.

¿Se mueve?









